Nacimos y vivimos en un momento diferente

Ayer fue el día internacional del Síndrome Down y la Sociedad Peruana de Síndrome Down  publicó este vídeo:

El lenguaje es importante, decía Miguel Unamuno que “la lengua no es la envoltura del pensamiento sino el pensamiento mismo”. Así como hablamos pensamos. Por tanto es muy importante referirnos a la discapacidad intelectual como tal y no como se ha venido denominando históricamente: subnormalidad, retraso mental, oligofrenia, debilidad mental o deficiencia mental, términos que tienen un componente estigmatizante. 

El término discapacidad intelectual es más neutro y  así lo recoge el manual de diagnóstico DSM 5 y lo sugiere la AAIDD (Asociación Americana de Discapacidad Intelectual y del Desarrollo). Por otra parte el CIE 11 trata de “trastorno del desarrollo intelectual”.

Cuando se diagnostica discapacidad intelectual se tienen en cuenta dos factores, por una parte la capacidad cognitiva y por otra el funcionamiento adaptativo, a pesar de lo que se suele pensar es este último factor el determinante para señalar la gravedad de la discapacidad. 

Hay que tener en cuenta que las personas con discapacidad intelectual no constituyen un grupo homogéneo, de hecho existe mayor variabilidad que entre las personas sin discapacidad intelectual.

La citada AAIDD propone la siguiente definición: “la discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones significativas tanto en funcionamiento intelectual, como en conducta adaptativa, tal y como se ha manifestado en habilidades adaptativas, conceptuales y prácticas. Esta discapacidad se origina antes de los 18 años”. 

Será importante la relación que estas personas tengan con su entorno.

Como dice la definición se detecta antes de los 18 años y por debajo de los 5 se reserva el término “retraso global del desarrollo” ya que el nivel de gravedad clínica no se puede determinar. 

Existen diferencias entre autores que plantean que las personas con discapacidad intelectual pasan por los mismos estadios evolutivos (Inhelder) pero de forma más lenta y los que plantean que existe un daño específico en los procesos mentales que hace que exista un deficiente procesamiento de la información (Luria).

Aspectos más destacados a tener en cuenta serían la comunicación egocéntrica, la tendencia a evitar los fracasos, baja tolerancia a la frustración, vulnerabilidad al estrés, hiperactividad y el pobre concepto de sí mismos. 

La configuración de un autoconcepto negativo tendrá consecuencias importantes en la motivación hacia el aprendizaje.

Será importante que la intervención con estas personas sea lo más normalizada posible, con un carácter integrador e individualizador, buscando un entorno lo menos restrictivo posible. Se da mucha importacia a intervenir lo antes posible, la atención temprana es fundamental.

En relación con el estilo interactivo, es conveniente enseñar a los padres a adoptar una actitud más relajada y recíproca.

Como nos dice el vídeo nacimos y vivimos en un momento diferente es preciso que repensemos cómo nos relacionamos con otras personas.

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