La persona es más que un diagnóstico

Si a alguien le detectan esquizofrenia le tranquilizaremos diciendo que Van Gogh también, si a tu vecina le acaban de decir que su hijo tiene toda la pinta de tener Síndrome de Asperger le dirás que Messi también lo tiene, si tiene TDA-H te vendrán a la cabeza Michael Jordan o Steve Jobs, en el caso del trastorno bipolar recurrirás a Jim Carrey o Mel Gibson. La larga lista de trastornos tiene la de sus famosos, asociada. Obviamente de esa persona solo vemos el éxito. Pero qué es el éxito. Tomas Edison dijo que “el éxito consiste en un 1% de inspiración y un 99% de transpiración”. 99% de trabajo y en este caso asunción de la condición propia. Los famosos que tienen un trastorno nos sirven de referente, son personas que con dificultad han aprovechado su potencial en un área determinada y han triunfado. Deberíamos dar significado al esfuerzo y entender que cada persona es auténtica. Cada uno afrontará de una manera diferente su condición.

Me gusta mucho hablar de condición y no de trastorno. En ocasiones las personas asumen su condición y configuración, se conocen a sí mismas. El dilema radica en los demás, en los que tienen que asumir la responsabilidad de entender a la otra persona con una condición distinta.

Llamémosle poder, cada uno tiene un poder distinto. Magnífica la charla de Constanza Orbaiz en el TEDx de Río de la Plata, Discapacidad, poder distinto. Esta psicopedagoga argentina termina su alocución así no somos especiales, especiales son las pizzas. No tenemos capacidades diferentes. Capacidades diferentes tienen un balde y un vaso. Somos personas con discapacidad. Personas y las personas siempre son más que un diagnóstico.

Ayer fue el día internacional del síndrome de Asperger. El 18 de febrero coincide con el aniversario del nacimiento de Hans Asperger, psiquiatra austríaco que describió por primera vez este síndrome que desde la última clasificación del DSM y CIE se considera una de las formas del TEA (Trastorno de Espectro Autista).

Me gustaría hoy dar claves para entender la condición de las personas con TEA. En mi libro Aprende y disfruta, en el capítulo sobre autismo expongo:

Clara Cordero pasó por el podcast El Recreo y nos habló de Visual Thinking, insistió en que todos hemos tenido que aprender un código concreto para hablar, hemos necesitado aprender la palabra pero lo visual es previo, es más profundo. Aprender con una imagen es más rápido y sencillo. Para quienes tienen diagnosticado un TEA esa funcionalidad es básica.

El mundo cambia, se vuelve más audiovisual y eso, tiene sus consecuencias positivas. Las personas con TEA son visuales. La propia Carina Morillo tiene una charla TED, que recomiendo, se titula “Para entender el autismo, no quites la mirada”.

Nunca quites la mirada. 

Una de las cuestiones fundamentales es su forma de mirar, podríamos decir que tienen una mirada más resolutiva. La utilizan mejor. Sin duda los pictogramas facilitarán la comunicación

Marcos Zamora me contó en un podcast, también lo reseño en el libro, que tienen dificultad para comunicarse, a veces no expresan de la manera más efectiva qué sienten, comentaba que es fundamental, lógicamente, que se generen protocolos para salvaguardar este tipo de situaciones vulnerables en el sistema educativo como puede ser el acoso, abuso, malas prácticas profesionales… Las personas con autismo poseen dificultad para comprender las normas sociales, las intenciones de los demás, de no entender una broma… muchas veces ante conductas de otros que podrían no tener tanta importancia, ellos pueden interpretar una amenaza  o algo mucho más grave de lo que es.

Aspecto clave la comunicación. Respecto al lenguaje, analicemos sus dimensiones:

SEMÁNTICA: una de sus mayores dificultades reside en la comprensión de significados de las palabras. Uso literal del lenguaje y muy restringido.

PRAGMÁTICA: se refiere a nuestras intenciones a querer hacer cosas en el mundo. Las dificultades en: la comprensión del lenguaje presentan dificultad para seguir instrucciones, captar información relevante; en respetar el turno de palabra; hablan en voz alta; hablar de su propio mundo interior.

PROSODIA:  entonación, ritmo, pronunciación, etc… Parece que no hubiese sintonía entre lo que está diciendo y cómo lo está diciendo. La velocidad puede variar.

Además, presentan también dificultades en los aspectos paralingüísticos de la comunicación, es decir, lo que conocemos como “lenguaje corporal”. Manifiestan dificultades para comprender las pautas comunicativas no verbales de los demás.

La Conferencia de Autismo de España ha preparado un magnífico documento en el que cuentan cuestiones claves para entender, en concreto, el Síndrome de Asperger.

Una persona que tiene diagnosticado, un trastorno, convive con esa condición y obra en consecuencia. La clave está en que los demás comprendamos esa condición sin estigmatizarla ni mucho menos despreciarla.

¡Ah, otra cosa!

No son niños asperger, niños hiperactivos o adolescentes esquizofrénicos. Una condición no define a una persona, son individuos a los que se les ha diagnosticado Síndrome de Asperger, TDA-H o Esquizofrenia. Repito lo que decía Constanza la persona es más que un diagnóstico.

 

 

 

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