¿Y tú qué dices de los blogs?

La cosa es que hace poco Iñaki Murua me preguntó algo en Twitter y aún no le he respondido. Cuando alguien requiere mi opinión y demoro mi respuesta, como en esta ocasión, una vocecilla interior me recuerda “tienes que contestar a Iñaki, debes contestar. De la misma forma que tú preguntas y obtienes respuestas, los demás merecen ser respondidos cuando te preguntan”. Básicamente eso es bloguear y tener un blog adquirir un compromiso con tu comunidad, un compromiso por compartir ideas, una acción reflexiva y de asesoramiento y, por supuesto, responder en la medida de lo posible (incluso un “no sé” es respuesta).

Iñaki, tu respuesta viene en forma de post (este).

A Iñaki Murua lo entrevisté en visperas de las elecciones generales del 20 de noviembre sobre Politika 2.0. y sigo su blog intermitentemente desde que lo creo en 2007, cuando publicaba la misma entrada en euskera y castellano, siempre me gustó y me resultó curioso esa coexistencia idiomática. Junto a mis compañeros de Tres Tizas celebramos los cinco años de su bitácora, entrando en su blog como otros entrar en el nuestro en la sección de “Te cedo la palabra”. Él nos comentó: “Desde luego que concibo la blogosfera como punto de encuentro y comunicación”.

Coincido con Iñaki cuando plantea que un periódico no debe llevar el lenguaje periodístico y el formato de una columna de opinión a un formato blog, en un simplón cortapega. Son códigos y lenguajes diferentes, donde por ejemplo la hipervinculación, el insertar una imagen o incrustar un elemento multimedia son ingredientes necesarios que no se pueden desligar, algo así como un gazpacho sin tomate. Sí, los hay de remolacha y zanahoria pero (para mí) dejan de ser gazpacho.

Qué pasa últimamente. Pues que hemos evolucionado hacia el microblogueo. Mi amigo Iñigo Muñoz respondió en Twitter:

Se microcomenta, quizás se comenta más pero aportamos menos reflexión. Bloguear es reflexionar y adquirir competencia lingüística. Coincido con Patxo Landa en que desde que tengo blogs escribo y me expreso mejor. Pienso en cómo germina una idea, cómo le doy forma, cómo la modifico, cómo la complemento… Y encima tengo la opción de gente aporte su opinión sobre la misma.

Y… ¿Cómo es que estoy de vuelta en todo esto, con una elevada frecuencia en dos de mis blogs (este y Doctor Murakami, supongo)? Primero porque tengo una tendencia bipolar bloguera que me predispone a vivir episodios maniaco-eufóricos (con mucha actividad) y depresivos (con baja o nula por una falta de motivación) y segundo porque he organizado mi agregador de contenidos. Empecé con Netvibes, continué con Google Reader y ahora (a la fuerza ahorcan tras el cierre de este último) estoy con Feedly. Y contento. Feedly me permite organizar la lectura de mis blogs. Para publicar hay que leer, y organizar esa lectura. De vez en cuando encuentro un blog que me gusta y lo incorporo a alguna de las categoría que tengo creadas. Incluso creo nuevas categorías:

miFeedly2

Esto me permite tener en mi ordenador, móvil y tablet, a mano, lo que publica mi comunidad (mi Personal Learning Network).

Ahora tengo que empezar a migrar los RSS de Netvibes a Feedly. Creo que este último es mucho más versatil que Google Reader o Pulse (que también he usado en el tablet). No hay mal (cierre de Google Reader) que por bien no venga.

En junio de 2007 empecé a publicar esta bitácora como blog de aula. El inicio fue curioso, dejé los apuntes a un alumno que no había podido copiar la teoría de la pizarra en esta página. Le dije: “has tenido tiempo suficiente, si quieres completarlo vete a internet y visita la página complementaria.wordpress.com”. En aquella época era profesor en una Programa COMPLEMENTARIO de Escolarización. Ese post se tituló “interacción de los seres vivos en el ecosistema” y si pones eso mismo en el Google es la primera entrada que sale. De ahí que esa entrada tenga más de doscientos comentarios. La gran mayoría de estos no son positivos, mejor dicho constructivos. La verdad no me importa tener un comentario negativo si está fundamentado y es respetuoso. Algún día tenía que acabar con esto y hoy he anulado (seis años después) la posibilidad de hacer comentarios a esa entrada (que conste que no la he eliminado por el valor sentimental que para mí tiene). Para eso no sirve un blog.

Sí, sirve para complementarnos.

¿Y tú qué opinas?

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5 Comments

  1. Me gusta esa última frase de para lo que sirve un blog. Con esto de empezar a bloguear voy a tener que hacerte caso y empezar a leer más blogs y para eso utilizaré la recomendación que das sobre el Feedly. Acepto recomendaciones de blogs 😉

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