Poesía entre la niebla

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Retomo el podcast dominical y lo hago con poesía, concretamente con un poema que a Gabaratz encanta, varias veces se ha quedado dormida mientras declamo.

Coincide además con un fin de semana muy poético este. Ayer sábado Asier Vázquez, un amigo, presentó su libro “Bésame entre la niebla” en Sevilla. Por la mañana lo hizo en la biblioteca de Camas y por la noche realizó un recital en la Taberna Galería Ánima junto a Julio y Joaquín que se encargaron de poner música a sus poemas(El jueves pasado el programa de radio lo dedicamos de nuevo a la poesía, entrevistando al bardo).

Fue un día inolvible. Aunque tanto Asier como yo nos dimos cuenta de que la poesía, al igual que las demandas de besos de Gimferrer, se encuentra entre la niebla, por la mañana tres personas vinieron a la presentación y por la noche ninguno de los apróximadamente veinte asistentes se llevó un solo libro. Día agridulce donde los haya.

Os dejo tres vídeos de los preparativos del recital, como dice Asier “Crema pura”:

Poema 1

Poema 2

Poema 3

Y la presentación que preparé para presentación en Camas y queno leí porque obviamente había que cambiar de formato ante una audiencia tan reducida.

Presentación Asier

Hace un mes aproximadamente en esta misma biblioteca se celebró una charla sobre laicismo a la que acudí como quien acude a una reposición de una película que admira, cansado uno de visionarla en pequeñas pantallas

Para mí acudir a una charla últimamente se está convirtiendo en un cierto retroceso a mi añorada vida analógica. Cada vez acudimos menos a sesiones presenciales, nos refugiamos más en los youtubes o redes sociales.

Agradecer a las personas que habéis venido a la presentación de este libro de poemas.

“bésame entre la niebla”.

Para mí es un honor poder presentar un libro, el que sea. Pero si a ello, al hecho de presentar un libro, le añadimos que es de poesía… Pero si sumamos que es un libro de poesía escrito por un amigo.
Calibren la densidad de dicho honor.

Pero no queda hay mi dicha, no. Hacerlo aquí en esta biblioteca cuyo nombre es Rafael Alberti… Y que tiene tanta vida…

Alberti, espero que esta biblioteca tenga por mucho tiempo su nombre a diferencia de lo que sucedió hace poco en la provincia de Almería con un teatro. Pues bien Alberti escribió en su día un poema que dice así se titula

Mala ráfaga

Boyeros del mar decían:
—Bueyes rojos, raudas sombras,
ya oscuro, ¿hacia dónde irían?

(¡Fuego en la noche del mar!)

Carabineros del viento
tampoco, no lo sabían:
—¿Adónde esos bueyes rojos,
raudas sombras, volarían?

(¡Ardiendo está todo el mar!)

De: Marinero en tierra

RAFAEL ALBERTI

(¡Ardiendo está todo el mar!)

Volveremos sobre este verso.

Pues bien, comentaba que hace un mes estaba yo esperando a que se realizase la charla sobre laicismo y decidí darme una vuelta por las estanterías de esta magnífica, y no solo por sus dimensiones, biblioteca.

Me encontré con el segundo número de la revista “cuardenos andaluces de traducción literaria” y en él un artículo sobre la traducción de la poesía
Su autor Antonio Rivero, no me convenció…

Considero que la poesía pierde intensidad cuando es traducida, giros o interpretaciones entre líneas que llegan al traductor y ahí se quedan.

Quizás mi opinión no este fundada y solo sea la de un lector esporádico de poesía. Desde esa relación tangencial que me une a la poesía, me gusta oír a gente con criterio o por lo menos a personas que tienen una relación más estrecha.
Asier Vázquez es uno de ellos.

A Asier le oí hablar de

Víctor Botas.
Ángel González
Rainer Maria Rilke,
Artur Rimbaud o
Pere Gimferrer

Sin sonrojarme he de decir que me mueve más la poesía de Botas, González o Vázquez que la traducida por Gabriel Celaya de Rimbaud.

Ahora es cuando Asier se levanta y se va. Si no fuese porque duerme en mi casa…

Quizás porque contextualizo sus poemas, lo conocí cuando escribía algunos de los versos que publicó en su primer libro, una autoedición titulada “la ciudad prohibida y las flores de orégano”.

Leamos un poco de aquel poemario que se publicó en 2006. Pero lo haremos emparejándo cada poema suyo con otro de Los cinco poetas nombrados anteriormente. Botas, González, Rilke, Rimbaud y por último Gimferrer.

Empecemos por Víctor Botas:

Yo
Este asombro de ser apenas una
parte del universo, y ser sin duda
tan vasto como el orbe, y ser gemido,
e instante, y eco, y dardo sin destino
ni otra cosa que un rumbo me depare.
Este ser una sombra que no sabe
ni puede comprender, que olvida acaso
porque es su condición. Este atareado
afán, que no concibo, del complejo
mundo por explicar las causas, cierto
de que no hay explicación o hay tantas
que es vano todo empeño. Esta insensata
costumbre de mirarte en la secreta
certeza de saber que no hay respuesta…

De Asier. Pág. 25 poema del a,or platónico

Ángel González
Mientras tú existas…

Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz cualquiera…
Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.

Asier. pág. 37 retrato de mujer sobre la noche.

Rilke
Cartas a un joven poeta
Una obra de arte es buena si ha nacido al impulso de una íntima necesidad. Precisamente en este su modo de engendrarse radica y estriba el único criterio válido para su enjuiciamiento: no hay ningún otro. Por eso, muy estimado señor, no he sabido darle otro consejo que éste: adentrarse en sí mismo y explorar las profundidades de donde mana su vida. En su venero hallará la respuesta cuando se pregunte si debe crear. Acéptela tal como suene. Sin tratar de buscarle varias y sutiles interpretaciones. Acaso resulte cierto que está llamado a ser poeta. Entonces cargue con este su destino; llévelo con su peso y su grandeza, sin preguntar nunca por el premio que pueda venir de fuera. Pues el hombre creador debe ser un mundo aparte, independiente, y hallarlo todo dentro de sí y en la naturaleza, a la que va unido.

Asier. pág. 40 El ombligo de la poesía.

Arthur Rimbau
LA ESTRELLA LLORÓ ROSA.
Rosa lloró la estrella de tus oídos,
Blanco rodó el infinito de tu nuca a tu cintura
Rojo te bordó de perlas el mar tus mamas bermejas
Y Negró ha sangrado el Hombre en tu flanco soberano.

Asier. Pág. 49. La creación

A Pere Gimferrer lo dejamos para más adelante.

Él escribía hace poco, que diez años después de su contacto con el cine argentino a través de Aristarain y su Lugares Comunes y de su idolatría inicial ahora tiene una opinión mucho más crítica tras un proceso de enriquecimiento que le ha deparado ver mucho más cine.

Quizás les sorprenda pero Asier es un apasionado del cine.
Les confieso que a mí también me sorprendió.

Pues bien así como Asier reflexiona sobre su evolución respecto al cine argentino, yo deseaba que publicase su segundo libro. Porque quería descubrir esa progresión de un poemario a otro tras seis años.
Ha ganado en prestancia, ha pasado de una autoedición a una publicación en una editorial, recién creada, pero editorial al fin y al cabo.
El trato a los poemas es más profesional la portada es más seria, el tacto más agradable y las dimensiones más manejables y su poesía reposada, tamizada, más existencial que nunca y elegida con reflexión.

Y para adentrarme en su poesía me fui a caminar. Bueno en realidad necesitaba como dije al principio desinfoxicarme, que es como  se le llama ahora al proceso de desintoxicación informativa. Como dije al principio necesita una cura analógica, quitarme del twitter, correo electrónico, redes sociales y todo lo que fuesen pantallas. Para ello planifiqué una semana de caminata por la vía de La Plata desde mi casa (La Algaba) hasta Almendralejo siete días caminando sin interferencias digitales estuve a punto de dejar incluso el móvil pero había que tranquilizar a la familia. Empecé el martes 6 de junio. En el equipaje metí los dos libros de Asier, uno de poesía completa de Rimbaud y por último la poesía en español completa de Pere Gimferrer que acababa de adquirir en la Feria del Libro de Madrid, tras una búsqueda no sencilla.
He de decir que me perdí en Guillena y volví a casa, dejé para otro momento el camino.

Les cuento mi historia con el libro de Pere Gimferrer.

Hay que señalar que el poemario que hoy presentamos y se titula “besame entre la niebla” corresponde a un verso del poeta catalán:

Bésame entre la niebla, mi amor. Se ha puesto fría
la noche en unas horas. Es un claro de luna borroso y húmedo
como en una antigua película de amor y espionaje.
Déjame guardar una estrella de mar entre las manos.
Qué piel tan delicada rasgarás con tus dientes. Muerte, qué labios,
qué respiración, qué pecho dulce y mórbido ahogas

Aquel libro que portaba en mi mochila lo encontré en el stand de Visor. Tenían dos libros de Gimferrer uno en bilingüe, el poeta escribe en catalán desde 1970 y otro que recogía se poesía anterior, de 1962 a 1969 solo en español, movido por ese interés en la lectura de poesía en el idioma original, me decanté por el segundo. Salí de la zona de venta, y me senté a leerlo en el parque de El Retiro mientras un violínista a lo lejos tocaba la melodía de “my way”.

Allí encontré la siguiente estrofa en un poema titulado “Larra” que me recordó de nuevo a Asier, dice así:

El amor fue en Madrid. Sutil tijera
de escarcha. Adiós. En caja de cristal
o en tarro de ámbar como mariposas
no guardes esas cartas, ni en la esquina
más perfumada de tu secreter.

Gimferrer – Madrid – Larra – Sinatra – todo desembocaba en Asier Vázquez y en la presentación de su poemario “Besame entre la niebla” que hoy realizamos.

Como hemos comentado “Besame entre la niebla” pertenece a un poema de Gimferrer que preside el libro de Asier. Concretamente “Yo, Que Fundé Todos Mis Deseos”,
Gimferrer, poeta idolatrado por Vázquez, también puso nombre de verso a uno de sus poemario al más famoso si cabe “Arde el mar” ¿recuerdan el (¡Ardiendo está todo el mar!) de Alberti?
Con “Arde el mar” Pere ganó el premio nacional de poesía en 1966.
Hoy aquí Asier Vázquez nos ha ganado a los lectores que ansiosos esperábamos este poemario. Ahora les toca a ustedes dejarse vencer por sus poemas.

 

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